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Aborto: aumenta la mortalidad femenina después del primer año un 252%
14-02-2011

 

Un nuevo estudio revela un aumento mucho mayor en la mortalidad femenina tras el aborto 

Agosto de 2002

Un estudio publicado en el número de agosto del Southern Medical Journal revela que las mujeres que se han practicado abortos tienen un riesgo significativamente más alto de muerte a corto y largo plazo que las mujeres que dan a luz. Esto contradice la opinión generalizada de que el aborto es más seguro que el parto.  

Los investigadores examinaron los nacimientos y abortos de los certificados de defunción asociados a los pagos del seguro médico (Medi-Cal) de 173.000 mujeres californianas con un nivel bajo de ingresos. Hallaron que las mujeres que habían realizado abortos tenían casi el doble de probabilidad de morir en los dos años siguientes. También hallaron que la alta tasa de mortalidad entre mujeres que habían abortado se mantenía al menos ocho años. Durante ese periodo de ocho años estudiado, las mujeres que abortaron tuvieron 154% más riesgo de muerte por suicidio, 82% más riesgo de muerte por accidentes y 44% más riesgo de muerte por causas naturales.

Este es el segundo estudio a gran escala basado en datos médicos que encuentra altas tasas de mortalidad en mujeres después de un aborto. En 1997, un estudio sobre mortalidad materna en Finlandia subvencionado por el gobierno, hizo correr un escalofrío por los centros de planificación familiar cuando reveló que en el primer año después del aborto, las mujeres que habían abortado tenían 252% más probabilidad de morir que las mujeres que habían dado a luz, y un 76% más probabilidad que aquellas que no habían estado embarazadas. Muchas de estas muertes eran por suicidio.

El nuevo estudio confirma la tendencia hallada en Finlandia, usando una amplia muestra de mujeres norteamericanas. Además, a diferencia del estudio de Finlandia con un seguimiento de un año, este estudio revela que los índices más altos de mortalidad duran al menos ocho años.

Según el autor principal del estudio, el Dr. David Reardon, Ph.D., director del Elliot Institute de Springfield, Illinois, las causas de la muerte cambiaron a lo largo del periodo estudiado. “Durante los primeros cuatro años, las áreas diferenciales más pronunciadas fueron los altos índices de muertes por suicidio y de conductas de riesgo”, afirmó. “En los años siguientes aumentaron las muertes por causas naturales. Esto puede reflejar un trastorno a más largo plazo debido al trauma que pueden causar al sistema cardiovascular e inmunológico de la mujer los altos índices de depresión, ansiedad y auto-negligencia."

El nuevo estudio elimina las incertidumbres

Los detractores del aborto siempre se han quejado de la notoria inexactitud de las cifras de mortalidad por aborto. No hay ninguna normativa federal o estatal que exija informar sobre complicaciones en un aborto. Más aún, los códigos de clasificación internacionales para identificar causas de muerte ni siquiera dan la manera de  identificar el aborto quirúrgico como causa de muerte.

Aunque hubiera un método para informar de las muertes relacionadas con abortos, la exactitud de tales informes seguiría estando limitada por el juicio de los forenses en cuanto a la causa de muerte. Las muertes por suicidio o por infecciones prolongadas, por ejemplo, son difíciles de atribuir a una determinada causa subyacente.

“Los investigadores gubernamentales en Finlandia allanaron el camino para salir de este atolladero de incertidumbre”, afirma Reardon. “Al relacionar los certificados de defunción directamente con los recibos por nacimientos y abortos podemos por fin tener una idea clara de lo que verdaderamente está ocurriendo. Este es el primer estudio norteamericano que usa una medida uniforme y objetiva para comparar muertes asociadas al aborto y al nacimiento.”

A la pregunta de si estos hallazgos llevarán a un reconocimiento general de que los índices de mortalidad asociados al aborto son mayores que los del parto, Reardon dijo temer que los nuevos hallazgos sean ignorados por los asesores de planificación familiar. “Hace cinco años, cuando Finlandia publicó el impecable estudio sobre índices de mortalidad basado en historias clínicas, los resultados fueron totalmente ignorados por los defensores del aborto. Si los resultados hubieran sido al revés, los habrían gritado a los cuatro vientos. Pero como los grupos de presión abortistas están ansiosos por que se legalice el aborto en los países en vías de desarrollo, tienen un interés especial en promover el mito de que el aborto es más seguro que el parto, así que hacen caso omiso de los resultados.”

Reardon sostiene que las diversas afirmaciones de que el aborto era seis, doce o hasta veinte veces más seguro que el parto estaban basadas en un batiburrillo de estudios con datos incompletos. Sostiene que estos cálculos anteriores son, en el mejor de los casos, suposiciones informadas. En el peor de los casos, son ejemplos de propaganda disfrazados de ciencia. En ambos casos, estas estimaciones están profundamente  arraigadas en la literatura abortista y no han sido corregidas a la vista de la investigación finlandesa. Es probable que muchos defensores del aborto las sigan manteniendo a pesar de nuestros hallazgos”.

La depresión debida al aborto puede explicar el aumento de suicidios

Reardon está especialmente preocupado por el aumento de riesgo de muerte por suicidio. El estudio de Finlandia reveló un aumento séptuple de muertes por suicidio entre mujeres que habían abortado. El suicidio es una causa principal de muerte entre las jóvenes. En un estudio del Instituto Elliot sobre mujeres que aquejadas de trauma post-aborto, el 56% hablaban de sentimientos suicidas y un 28% intentó efectivamente suicidarse, de las cuales más de la mitad lo intentó más de una vez.

Según Reardon, la explicación para los índices más altos de suicidio puede hallarse en otro estudio del Instituto Elliot de 1076 mujeres con embarazos no deseados, publicados este año en el British Medical Journal.  Reveló que la depresión crónica subsiguiente era más común entre aquellas que habían abortado.

Otro estudio del Instituto Elliot publicado en el American Journal of Orthopsychiatry este año mostró que las mujeres que habían abortado tiene significativamente más probabilidad de requerir tratamiento psiquiátrico posterior que las mujeres que habían dado a luz. Este estudio examinaba los pagos de Medi-Cal de pacientes ambulatorios de psiquiatría por un periodo de cuatro años. El aborto tenía una fuerte correlación con tratamientos posteriores por depresión neurótica, trastornos bipolares, reacciones de ajuste y trastornos esquizofrénicos.

Como los tres estudios recientes del Instituto Elliot controlan el estado psiquiátrico previo, Reardon afirma que la diferencia entre las mujeres que abortan y las que dan a luz no puede explicarse simplemente por diferencias en su estado psicológico anterior. “Hemos estado examinando muestras grandes de mujeres con perfiles socioeconómicos y psicológicos similares,”afirmó. “El aborto está claramente asociado con un empeoramiento de la salud mental y índices más altos de mortalidad. Por el contrario, dar a luz parece proteger la salud mental y reducir las tasas de mortalidad. Esto último es especialmente evidente en los estudios de Finlandia.”

Se recomienda más terapia, asistencia social e investigación

Reardon cree que los resultados de estos nuevos estudios reafirman el mensaje principal del nuevo libro Forbidden Grief: The Unspoken Pain of Abortion(La pena prohibida: el dolor silencioso del aborto), publicado en mayo de 2002 y del que son autores del Dr. Reardon y la Dra. Theresa Burke, especialista en terapia post-aborto. En su opinión “tenemos que incluir más asistencia social y derivación en los programas de terapia post-aborto. A muchas mujeres les cuesta mucho resolver el estrés emocional después de un aborto. Si no reciben ayuda, y especialmente la comprensión de sus seres queridos, serán más vulnerables a conductas autodestructivas y a otros trastornos psicológicos.”

Es de esperar que los resultados de estos nuevos estudios impulsen la investigación estatal de los efectos del aborto sobre la salud. El gobierno ha ignorado este tema durante lustros debido a la presión de los grupos de abortistas que tienen más interés en proteger el aborto (que da pigues beneficios) que en proteger a las mujeres. Creemos que las mujeres merecen algo más. Merecen saber el riesgo que entraña el aborto.

Citas del artículo completo:

Reardon DC, Ney PG , Scheuren FJ, Cougle JR, Coleman, PK, Strahan T. "Deaths associated with pregnancy outcome: a record linkage study of low income women."  Southern Medical Journal, August 2002, 95(8):834-841.  Contactos:  Elliot Institute (217) 525-8202


El aborto es casi cuatro veces más mortal que el parto

Nuevo estudio del Gobierno de Finlandia

Un estudio reciente financiado por el Gobierno de Finlandia muestra que las mujeres que abortan tiene cuatro veces más probabilidades de morir al año siguiente que las mujeres que llevan su embarazo a término. Además, las mujeres que dan a luz tienen la mitad de probabilidades de morir que las que no estaban embarazadas.

"Este es un estudio impecable basado en registros”, afirma el Dr.David C. Reardon, Ph.D., autor de una revisión del estudio de Finlandia y de otros estudios relacionados. “Demuestra incontestablemente que el aborto no es más seguro que dar a luz.”

Los investigadores de la unidad de análisis estadístico del Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia (STAKES) examinaron certificados de defunción de todas las mujeres en edad reproductiva (15-49) que habían muerto entre 1987 y 1994: un total de 9.129 mujeres. Después examinaron la base de datos nacional del Sistema de Salud para identificar cualquier suceso relacionado con embarazos para esas mujeres en los 12 meses anteriores a su muerte.

Los investigadores hallaron que, en comparación con las mujeres que llevaron su embarazo a término, las que habían abortado el año anterior a su muerte tenían

-    un 60% más probabilidad de morir de causas naturales;

-    de tres a siete veces más probabilidad de morir por suicidio;

-    cuatro veces más probabilidad de morir por heridas relacionadas con accidentes;

-    14 veces más probabilidad de morir por homicidio.

Los investigadores creen que la tasa mayor de muertes por accidentes y homicidio puede deberse a un mayor índice de comportamientos suicidas o de alto riesgo.  

Sin embargo, a pesar de que este relevante estudio fue publicado en la más importante revista escandinava de obstetricia, ha sido completamente ignorado por la Prensa de todo el mundo. Más aún, los defensores del aborto siguen afirmando que es mejor abortar que dar a luz en determinados casos, cuando éste y otros estudios irrefutables demuestran justo lo contrario. Toda la literatura médica muestra claramente que el aborto contribuye al declive de la salud física y mental de la mujer.

El Dr.Reardon cree que este ocultamiento premeditado se debe a poderosos intereses económicos y sociales de los grupos de Planificación Familiar de todo el mundo.

    A link to a full text copy of The Post-Abortion Review article can be found at http://www.afterabortion.org/PAR/V8/n2/finland.html.


DATOS DE MORTALIDAD JUVENIL EN ESPAÑA - 2001
Fuente: INE (Instituto Nacional de Estadística)

A la cabeza de los motivos de muerte entre los jóvenes españoles en el año 2001 se sitúan, muy por encima de todos las demás causas, los accidentes provocados por el tráfico de vehículos de motor, que vienen a representar más de una tercera parte del total de 99 causas singularizadas en la estadística de Defunciones según la Causa de Muerte del INE.

Junto con los accidentes de tráfico -y de acuerdo con los datos de esa misma fuente recogidos en el gráfico siguiente- las principales causas de muerte entre nuestros jóvenes se derivan de circunstancias que podríamos denominar –con todos los matices- "exógenas", en tanto que distintas al desarrollo de enfermedades. Así sucede con, por ejemplo, el suicidio y las lesiones autoinfligidas, otros accidentes, envenenamiento por psicofármacos y drogas de abuso, ahogamiento accidental y agresiones (más del 57% del total).


Las mujeres tienen tres veces más probabilidad de morir después de un aborto, según un nuevo estudio.

El CDC admite que las estadísticas de mortalidad por aborto y parto no son comparables.

Nuevos hallazgos pueden cambiar las premisas por las que se legalizó el aborto en EEUU.

9 de Septiembre de 2005

Expertos de salud internacionales han publicado un nuevo estudio que revela que el 94% de las muertes maternas asociadas al aborto no son identificables por el mero certificado de defunción. Afirman que un seguimiento adecuado de las muertes asociadas a embarazos requiere el cruce de los certificados de defunción con el historial médico de las mujeres fallecidas. Concluyen que solo de esta manera se puede obtener información exacta sobre los embarazos recientes, de la que frecuentemente carecen los certificados de defunción y las autopsias.

El estudio, realizado por investigadores del Centro Nacional de Investigación y Desarrollo para el Bienestar y la Salud de Finlandia muestra que lo que se venía afirmando, que el aborto produce menor mortalidad que el parto, no se sostiene cuando se investiga el historial de embarazos de las mujeres usando cruce de datos. Hasta ahora se suponía que la tasa de mortalidad asociada al aborto era de sólo una sexta parte que la del parto. Pero esos cálculos se basaban primordialmente en información recogida únicamente de certificados de defunción u otros registros públicos. Los investigadores han hallado que la correcta identificación del historial de embarazos revela que la tasa de muertes asociada al aborto es, en realidad, tres veces superior a la del parto.

Los hallazgos de este estudio epidemiológico pueden tener un profundo impacto sobre el debate del aborto en Estados Unidos, según algunos analistas jurídicos.”La presunción de que el aborto era más seguro que el parto, al menos al inicio del embarazo, fue aceptado como un hecho crucial en Roe vs. Wade1”, afirma Walter Weber, un fiscal del American Center for Law and Justice especializado en legislación del aborto.

Este estudio forma parte de una serie de estudios realizados a mujeres en Finlandia y California, demostrando un alto riesgo de muerte tras un aborto, un riesgo que excede al de embarazos llevados a término y al de no estar embarazada.Sin embargo, el debate sobre el riesgo de muerte tras un aborto en comparación con el parto no tiene visos de cerrarse todavía. Tanto la Federación de Planificación Familiar como su aliado el Instituto Alan Guttmacher (AGI) siguen promoviendo el mensaje de que aborto es menos peligroso que el parto. Se basan en comparar las tasas nacionales de muertes por parto con las tasas de muerte asociadas al aborto tomadas del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) del Instituto Nacional de Salud norteamericano. Pero ambas cifras están tomadas básicamente de certificados de defunción. Además, se da la circunstancia de que los facultativos de la unidad de vigilancia de abortos del CDC son acérrimos defensores del aborto y lo practican en clínicas abortistas. Un reciente estudio jurídico sobre los nuevos datos de mortalidad post-aborto critica también la resistencia del CDC a adoptar las nuevas técnicas de cruce de datos.

Asimismo, Kevin Sherlock, un escritor especializado en la investigación de registros públicos, ha demostrado que las estadísticas de mortalidad por aborto del CDC carecen de fiabilidad. Al revisar los certificados de defunción teniendo en cuenta la causa de muerte determinada por la autopsia y los registros jurídicos de negligencias médicas, confirmó un mínimo de 140 muertes asociadas al aborto en la década de los `80, lo cual supone un 30% más que el número total registrado por el CDC.

A la vista de estos estudios, junto con una nueva oleada de críticas a la unidad de vigilancia de abortos del CDC, altos cargos del CDC parecen retractarse de sus afirmaciones del pasado. En respuesta a una carta de Walter Weber cuestionando el hecho de comparar las estadísticas de mortalidad materna por parto con las estadísticas de mortalidad por aborto del CDC, la Dra. Julie Louise Gerberding, directora del CDC, escribió en Julio de 2004 que las tasas de mortalidad materna y las de mortalidad por aborto son conceptualmente diferentes y el CDC las usa para fines de salud pública diferentes.” Así pues las cifras que maneja el AGI y la FIPF no son realmente comparables.

“Los estudios de cruce de archivos basados en datos recogidos en Finlandia y California son muy importantes” afirma David Reardon, “pues es la primera vez que se ha usado un método uniforme y homogéneo para medir la mortalidad asociada al aborto y al parto.”

Citas:

Gissler M, Berg C, Bouvier-Colle MH, Buekens P. Methods for identifying pregnancy-associated deaths: population-based data from Finland 1987-2000. Paediatr Perinat Epidemiol. 2004 Nov;18(6):448-55.

Sherlock K. Victims of Choice. Akron, OH, Brennyman Books, 1996.

Reardon DC, Strahan TW, Thorp JM, Shuping MW. Deaths associated with abortion compared to childbirth: a review of new and old data and the medical and legal implications. The Journal of Contemporary Health Law & Policy 2004; 20(2):279-327.

1 La Sentencia del Tribunal Supremo norteamericano que legalizó el aborto en USA en 1973.


 

 

 

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